Stella llegó al restaurante donde se encontraría con Federica y Jack.
Era un lugar discreto, con luces bajas y música suave de fondo, el tipo de sitio que invitaba a conversar tranquilamente mientras se disfrutaban algunos tragos y buena comida.
El ambiente relajado la tranquilizó un poco después de la intensa tarde que había tenido en la oficina de Vincent.
Al entrar, divisó a sus amigos en una mesa al fondo. Jack la notó primero y se puso de pie para saludarla, su sonrisa amplia y cálida.
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