«Me gustaría que te quedes por siempre a mi lado, mi corazón late al ritmo del tuyo y mi vida te pertenece. No hay nada que no haría por ti.»
James amaba con su vida a Giselle, tanto que para cuando ella cumplió dieciocho años alquiló una cafetería muy especial solo para las dos. Preparó un par de lienzos, pintura de varios colores y pinceles que los ayudarían a crear pequeñas obras de arte, que a fin de cuentas era la actividad que ella disfrutaba más haciendo.
—Todo esto lo he hecho por ti, a