Mundo ficciónIniciar sesiónEstá oscureciendo y voy saliendo de la floristería. Vine solo un momento a dejar unos papeles y pensaba dirigirme a donde Ana que nos invitó a cenar, pero enciendo mi carro y al retroceder para salir del parqueadero, noto que una de las llantas está pinchada.
—¡Rayos!—¿Pasa algo jefa? —se acerca una de mis más queridas trabajadoras.—Erika M






