***ABEL***
Sentí un torbellino de emociones recorriendo mi ser por tenerla entre mis brazos. Estaba dichoso de tenerla tan cerca.
Con confianza la abracé más fuerte y después de hablar por un largo rato se quedó dormida a gusto en mi pecho. Yo quise vigilar sus sueño.
Tenerla así hizo que resonara en mi cabeza una rima poética que alguna vez leí y quedó en mi memoria:
"Despierta, tiemblo al mirarte:
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo cuando tú duermes.
Despierta, r