734. Esto cambió.
Lo que sigue no se trata de resistir, sino de decidir qué forma quiero habitar cuando todo alrededor empieza a definirse sin esperar.
El entorno adopta una consistencia distinta, más firme y delimitada, como si cada superficie respondiera a una arquitectura que por fin encontró dirección, y esa claridad transforma la manera en que me muevo, en la forma en que mi cuerpo ocupa el espacio y en cómo cada gesto deja una marca concreta que ya no se disuelve, mientras una luz tenue, casi líquida, reco