715. Kael y yo.
Entiendo que sostener lo que somos juntos exige una precisión que supera cualquier control individual.
El entorno ajusta su entramado con una delicadeza calculada, como si cada línea luminosa que recorre el suelo hubiera encontrado un propósito específico dentro de esta nueva fase, y en lugar de expandirse o fragmentarse como antes, ahora converge en patrones cerrados que rodean nuestros cuerpos con una intención evidente, midiendo cada variación en la distancia entre Kael y yo, registrando cad