560. Bajo la piel de la luna.
La noche no se disuelve después de que el alfa desaparece.
Se espesa.
El bosque queda en un silencio inquieto, como si cada árbol estuviera escuchando. La luna roja sigue suspendida sobre nosotros, intensa, marcando cada respiración.
Tres noches.
Tres noches para decidir el destino de clanes enteros.
Siento el peso de esa cuenta regresiva en el estómago… pero también siento otra cosa. Más íntima. Más urgente.
Estoy viva.
Estoy intacta.
Y ellos siguen aquí.
El oscuro —mi fuego— me observa con es