Inicio / Hombre lobo / Cuando la luna susurra mi nombre / 409. La herida que aprende a pronunciar mi nombre.
409. La herida que aprende a pronunciar mi nombre.

No es el miedo lo que me domina cuando despierto del estado de vigilancia en el que he permanecido desde la última ruptura del sello, sino una forma más profunda de exposición, como si cada capa que durante años me sostuvo ahora se hubiera vuelto transparente y el mundo pudiera verme no como reina, ni como estratega, ni siquiera como portadora de un poder antiguo, sino como un cuerpo que recuerda demasiado bien lo que fue amado y lo que fue utilizado, y esa conciencia, lejos de debilitarme, me mantiene alerta con una intensidad que quema despacio.

Aeshkar no se ha apartado de mí, aunque tampoco se impone, y esa presencia contenida, respetuosa en apariencia, resulta más perturbadora que cualquier cercanía explícita, porque me obliga a reconocer que el vínculo que nos une ya no responde a una necesidad circunstancial, sino a una afinidad que se reactiva con cada respiración compartida, con cada silencio que no pide ser llenado, y mientras me incorporo lentamente siento cómo la marca rea
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP