Grayson iba conduciendo su auto. Tenía una cita muy importante. Salió de la parte más concurrida de la ciudad y tomó una avenida un tanto solitaria que utilizaban más que todo viajeros que se dirigían a la salida del estado. Colocó su luz de cruce y entró al un hotel que se encontraba allí en esa avenida y se estacionó. Al bajarse del auto observó que el auto donde iban sus escoltas se estacionó del otro lado sin bajar los vidrios polarizados.
Grayson subió al pasillo del segundo piso y tocó la