Novalee se observó en el espejo con el lindo vestido azul de seda que se amoldaba perfectamente a su cuerpo. Su cabello lo llevaba suelto con ligeros rizos en las puntas y su maquillaje era sencillo, resaltando el azul de sus ojos. Tomó el bolso de la cama que hacía juego con sus zapatos y salió del cuarto rumbo a las escaleras para llegar junto a su amiga que estaba en la sala cuadrando lo de la lista de invitados.
-¡Amiga! ¡Qué bella estás! – Dijo Jashera cuando la vio –
-Gracias –
-¿A dónde