—No te preocupes. Mi abogado es muy hábil con los litigios de divorcio. Confío en que muy pronto ya no tendrás que andar desmintiendo rumores.
Suspiré y estuve a punto de darle las gracias, pero justo entonces sentí que algo no encajaba.
¿Qué quería decir con que “muy pronto” ya no tendría que desmentir nada?
Al dirigirle una mirada inquisitiva, noté que se le habían encendido las orejas.
Su reacción era tan evidente que no hacía falta que dijera nada para entender lo que significaba.
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