Ben apartó su mano con suavidad, y luego dijo con expresión indiferente.
—Si de veras se preocupa por ella, debería haber venido a visitarla en persona.
La sonrisa de Beatriz se congeló al instante. Guardó silencio.
—Tengo asuntos que atender. Me voy —Ben se despidió de ella.
—De acuerdo.
Beatriz observó cómo él subía al auto y se alejaba, y su sonrisa se desvanecía poco a poco. Sacó su celular y marcó un número.
—¿Ya les entregaron los resultados de la prueba de parentesco?
Después de escuchar