Capítulo XXII
Es así como Mercedes comprende que solo Dios tiene las respuesta a todas nuestras dudas, y él nos recompensa a medida que nos esforzamos y hacemos las cosas bien.
Mercedes estaba tan feliz de haber encontrado la solución a sus problemas, pues al su tío reconocerle su trabajo dándole una remuneración justa, ella con todo ese dinero podía solventar muchas cosas e inclusive, lo del arriendo.
Llega a su casa donde vivía ahora solo con su tía y le dice
–Madrina... Madrina te tengo