Capítulo XXI
Y así fueron transcurriendo los días, Mercedes se daba cuenta de que las cosas no eran tan sencillas cómo ella pensaba, una cosa muy distinta era como ella lo soñaba a comparación con la realidad que le estaba tocando vivir. Y eso que afortunadamente contaba con el apoyo de su madrina Carlota, quien a pesar de no poderla ayudar con los gastos, ya qué nunca había trabajado y toda su vida dependió de su hermano, por lo menos la ayudaba con todos sus quehaceres. Pero todo el peso de