Capitulo VI
Al día siguiente se levanta Don Elías a tempranas horas y comienza a alistarse para salir, pero en ese instante en la habitación mientras se vestia, le dice a su esposa nuevamente con voz serena tomando su mano suavemente mientras ella aún dormía.
–Eva, buen día mi amor, ¿como amaneces?
–Hola Elías, buen día. ¿Qué hora es? ¿y que haces vestido tan temprano?
–Recuerda que te dije que hoy presentaría a la niña en la prefectura, quería saber si efectivamente me vas a acompañar y si