Capítulo XXXV
Así pasaron los días mientras Mercedes. Cumplía con su rutina laboral y su apretada agenda. Acompañando al General a cada reunión y evento que se le convocaba, pero aquel hombre, Manuel, no dejaba de pasar por su cabeza y se preguntaba si tal vez lo volvería a ver.
Mientras que él solo aguardaba al próximo momento de la presentación para ir, ya que sabía que ella tendría que ir. Cuál lobo cazando su presa. Mercedes no se imaginaba el cambio que daría su vida.
Y así fue, llegó el