Capítulo XXXIV
Este hombre apuesto, a quien Mercedes con su estatura muy disimulada apenas le llegaba a los hombres, de buen vestir, elegante, fornido, y misterioso había logrado atrapar en ella su atención.
Por el simple hecho de salirse de lo convencional, del típico roce y coqueteo de todos con el interrogatorio que no podía faltar cada vez que trataban de enamorarla, pero ya ella estaba aburrida de lo mismo por eso no le daba importancia a ninguno, hasta que llegó Manuel.
Manuel era un ho