Capítulo XXVII
Luego de una larga noche donde Mercedes casi no logró conciliar el sueño, pues los nervios y la ansiedad se la carcomían al fin llega el amanecer y se levanta con más alegría que nunca, arregla su vestuario, su documentación y se mete a duchar rápidamente, luego se arregla poniéndose lo más bella que le era posible. Se dirige a la cocina y se sienta a desayunar mientras su madrina Carlota le pregunta
–¿Tienes el currículo listo junto con los demás documentos?!
–si madrina, acá