Elliot no podía aceptar que su hijo dejara este mundo, porque fue él quien había obligado a Avery a tenerlo.
Desde el momento de la concepción, hasta las innumerables chequeos y su eventual nacimiento, Elliot había vertido todo su afecto en este niño.
"Si le pasa algo a Robert, aunque no me culpes, yo no te molestaría nunca más".
‘Tampoco molestaría a los niños’, pensó él en su cabeza, pero no dijo estas palabras.
Hayden y Layla no lo reconocían como su padre.
Aunque no quedara más que un t