Elliot no tenía forma de comprobar que la caja carmesí que había perdido estaba en manos de Charlie.
Tampoco podía asegurarse de que Wanda siguiera sus órdenes obedientemente.
La razón por la que le contaba esto era para poder utilizarla para averiguar el paradero de la caja.
Puede que el robo de la caja se hubiera producido hacía mucho tiempo, pero de vez en cuando seguía atormentándolo.
Esa caja era como una bomba de tiempo, y no sabía cuándo iba a estallar.
Había pensado en ello durante