Eric miró a Layla.
La cara de Layla no había cambiado mucho desde que era una adolescente. Solo que en ese momento tenía un toque de madurez.
Sin embargo, Eric sabía que Layla no era tan madura. Esto se debía a que Layla siempre había estado con sus padres, por lo que había estado bajo su protección en todo momento. Ella era una verdadera princesa que vivía una vida mimada.
Una persona como ella tendría un carácter más inocente. Al mismo tiempo, su capacidad para enfrentarse a los retos ser