Avery miró la foto de la bebé en el teléfono de Elliot. Era como si alguien le hubiera succionado el alma.
En el instante en que vio la foto de Ivy, casi involuntariamente gritó ‘¿No es Layla?’.
"Avery, se parece mucho a Layla". Elliot vio la expresión de asombro de la mujer y dijo: "Guardé su foto en mi teléfono por esta razón".
Avery respiró hondo y le devolvió el teléfono a Elliot. Al principio tenía muchas cosas que quería decirle, pero en ese momento, apenas podía decir una sola palabra.