Ben tomó su teléfono y se dirigió a la puerta. A través del monitor del interfono, vio la cara de Lilith. Tan pronto la vio, se puso furioso.
‘¡Ya cambié la contraseña de la puerta! ¿Cómo pudo entrar en el patio?’, pensó Ben.
Aparte de saltar la valla, no se le ocurría ninguna otra forma. Quería llegar al fondo del asunto, así que abrió la puerta.
Lilith entró tan pronto Ben abrió la puerta y se dirigió a la sala de estar con su maleta.
Ben estaba desconcertado.
La miró entrar descaradame