La llamada no tardó en conectarse.
Avery preguntó horrorizada: "¿Seguro que no me estás gastando una broma, Lilith?".
"Esto no es algo para bromear". Lilith sonaba abatida a través del teléfono. "¿Debería abortar?".
"Todo lo que hiciste fue una prueba casera, ¿verdad? ¿Has ido al hospital para que te examinen?".
"No". Lilith respiró profundamente y dijo con una voz llena de agitación: "Hoy fui a la farmacia a comprar unos medicamentos para la gripe y decidí comprar una caja de tiras de prueb