Avery y Layla volvieron a la casa horas después.
Habían comprado un montón de arbolitos y flores en el mercado.
El guardaespaldas abrió el maletero y sacó todo del coche.
La señora Cooper salió con Robert en brazos y miró el botín. "¡Compraste muchas flores! Son tan hermosas".
"¡Yo las elegí, y mami eligió los arbolitos!". Layla parecía haber olvidado su tristeza y tenía una brillante sonrisa en los ojos. "¡Mami compró arbolitos de fruta!".
"¿De qué tipo?", preguntó la señora Cooper.
"Mami