Tres días pasaron a velocidad, esa tarde Cherli ordenaba su escritorio, Cristian le había entregado la gran caja color pastel, con un hermoso vestido, esa noche se festejaría el cumpleaños de Cristian, no quería asistir, tenía esa impresión que no era una buena idea. Estaba segura que la señora Lee no desaprovecharía para hacerla sentir mal. O recordarle su origen.
Cherli cerraba la oficina y salia con rumbo a la estética, un arreglo en su cabello, algo de maquillaje y de ahí a casa a vestirse,