El alegre saludo de Cheely desde el otro lado de la reja de hierro del colegio se detuvo de golpe. La expresión inocente en el rostro de la pequeña se transformó drásticamente en miedo cuando una imponente silueta cortó tácticamente su línea de visión.
Dentro del automóvil, el corazón de Cassie pareció dejar de latir. La puerta trasera del sedán negro de Morlens Corp, que acababa de llegar a la zona de descenso de pasajeros, se abrió de un golpe violento. Devatra Morlens bajó con la mandíbula f