Mundo ficciónIniciar sesiónHabíamos viajado toda la noche y parte del día, tras la mala noticia de que Florentina, sin explicación aparente, había enloquecido de pronto. El viaje, siendo largo y agotador, había durado casi catorce horas. Sin embargo, manteníamos el brío de continuar despiertos con la sola idea de afrontar los motivos que ocasionaron su ataque de locura y conseguir las soluciones más rápidas al problema que se estuviese presentando. De e







