Mundo ficciónIniciar sesiónAquella mañana de Marzo, la Señora Adela se despertó sobresaltada. Arqueando el cuerpo para incorporarse de la cama en un medio giro hacia la mesita de noche donde observó el reloj despertador. Faltaban diez minutos para las cuatro. Consintió en que aún no había repicado, pero tampoco supo definir qué la despertó, rque np recordaba haber tenido ning&u







