Mundo ficciónIniciar sesiónLos tres estaban sentados en la cafetería de la empresa, cada uno tenía enfrente un vaso de café que estaba completamente intacto.
—Es bastante obvio, ¿no? —dijo Elisa —Ese tal Boris tenía problemas con Eduardo y por eso se fue de la empresa, ahora está intentando vengarse.
—Es muy raro —Emanuel mene







