Mundo ficciónIniciar sesiónEsperaron con el cuerpo tembloroso a que el muchacho se alejara, y un minuto después de que saliera por la ventana Luis salió estrepitosamente del armario con Elisa agarrada por la muñeca. Salieron y corrieron con todas las fuerzas hacia el auto, pero Elisa aún se sentía agotada y débil, le dolía la herida y le costaba respirar.
—Ve tú —le dijo a Luis y se detuvo a recuperar el aliento, pero él la tomó de







