Capítulo 17: Con la ayuda de la lluvia...
Poco a poco, Ana fue relajándose por completo, comenzó a jugar con sus dedos entre el cabello dorado y sedoso de él, lentamente, comenzó a moverse en forma rítmica frotándose sobre su zona íntima, tanto que Marc empezó a sentir que si ella continuaba así, podría perder el control sobre sí mismo y de repente, su mente le mostró que, muy probablemente, todo lo que había soñado desde que supo que la amaba se volvería real.
Marc comenzó a acariciarle la espalda por debajo de su blusa y el contácto