Eran casi las seis de la tarde y ambos se habían quedado dormidos más de lo esperado. El sol ya comenzaba a bajar cuando Marc despertó, saltó de la cama, se cambió de ropa y salió corriendo a buscar a Ana a su cuarto. Ella también se había dormido, el stress que había pasado los últimos tres días habían dejado huella y no pudo evitarlo.
Cuando Marc llamó a su puerta, estaba terminando de peinarse el cabello, dejó el cepillo sobre el tocador y abrió la puerta. Se miraron por un momento y una exp