Mundo ficciónIniciar sesiónEl Epox comenzó a golpear la plataforma con la punta de la herramienta. Mientras, el Nix se bajó los shorts debajo de las nalgas y se recargó en la pared. De un solo pujido echó todo el “mugrero” encima de uno de los muebles. Al ver a su compañero hacer eso, el Epox exclamó:
—¡Ya ni friegas, Nix! ¡Avisa, maldito! Yo me largo, ¡me hablas cuando acabes!
Después avanzó de rodillas p







