Alguien toca la puerta de la habitación de Cristel.
“Toc, toc”
¿Si?
Abre la puerta por favor, necesito decirte algo.
Cristel cuando se iba acercando trataba de reconocer su voz, era la de Jaime.
Si, ¿Diga?
Será mejor que no se entrometa en asuntos de esta familia porque se verá afectada.
Jaime mientras le decía esas palabras se iba acercando lentamente a Cristel, hasta que chocó contra una pared, Jaime saca una pequeña cuchilla y la pone en el cuello de ella y le dice:
Y usted no quiere verse