Mundo ficciónIniciar sesión— Así que también ustedes los vieron
— Si – respondió Martha secamente. Tenía en las manos un pelador de patatas y frente a si, un enorme y oxidado cazo. Arrojó la patata dentro del agua hirviendo y tomó otra del sucio costal para repetir el proceso.
— ¿Qué creen ustedes que eran?
Martha se limitó a mirar al hombre, era un tipo flaco como un palillo, de cabello largo, barbas abundantes







