Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de vista de Floriana
Salí de la habitación de Ricardo a la mañana siguiente.
El sol apenas había salido, pintando el pasillo en suaves tonos de gris y dorado.
Llevaba puesta su camisa, la que había tenido el día anterior.
Me quedaba suelta en el cuerpo, cayendo hasta la mitad del muslo y oliendo a pino y tormentas de invierno.
Había un







