CAPITULO VEINTE
Kadem
— ¿Acaso es esto una broma?
No entendía lo que estaba viendo, y aún así sabía que lo que escuchaba y veía no eran una broma...mucho menos cuando su rostro aparecío y esos ojos...
Unos los cuales atormentaban mis sueños.
Estaban rojos y empañados por lágrimas de felicidad.
— Mi baby será tan fuerte.
Mis manos se hicieron puños sobre mis piernas, no pude detenerme cuando súbitamente me levante alejándome de esa tablet, de ese video, de esa imagen.
¿Era esto posible?
¿Era pos