Estaba aún con mi madre cuando Dalia me llamó – Es Daly, supongo que se quedó preocupada, le voy a contestar – le dije, ella asintió y me levanté a tomar la llamada – Amiga ¿Cómo estás? – me preguntó sin saludar – Todavía muy alterada, nunca me imaginé que Mel estuviera ocultando algo así, si sabía que el problema con su tía escondía algo más, pensé que necesitaba dinero, pero jamás imagine que Aldo estuviera involucrado, estoy muy impactada y enojada con ella – le confesé – Lo sé, sin embargo,