A la mañana siguiente, apenas los tres hermanos se levantaron, pasaron casi su ritual diario. Esto se había transformado en una rutina. Lo que no esperaba Charlie era que el mismísimo Julian apareciera por la puerta
-¡¿Qué haces aquí?!- le reclamo molesto mientras tenia a su hermano menor en brazos
-Daniel me lo ha contado. – dice mientras se agacha a la altura de Oliver
-¡No lo toques!- Charlie le aparto la mano cuando Julian quiso tomarlo en brazos -no le hables
-Charlie…- murmuro cansado – e