Julian se tambaleaba a veces y eso ejercía más presión de un lado de ella, para suerte de los dos, Kate no era tan débil como para dejarse caer por eso. El muchacho entre borracho y medio adormilado trataba de guiar a Kate a través de los pasillos para indicarle cuál era su habitación. Kate no tardo en darse cuenta de que sus respectivos cuartos estaban bastante alejados entre sí. No es que eso debiera de importarle… es decir ¿le importaba? ¿Acaso esa distribución del espacio, y ubicación había