Con la coordinación militar de Kentin el viaje ya estaba perfectamente planificado, la casa de playa de los O'Connor en Costa del Sol quedaba más al Norte, a unos mil kilómetros del pueblo, era una ciudad costera con mucha vida y cosas para hacer. Aunque cuando mi novio nos pidió a las mujeres llevar lo "estrictamente necesario" casi nos morimos pues sólo se nos permitía una maleta grande de treinta kilos por persona, Rose pasó más tiempo planificando su guardarropa que despidiéndose de su novi