Capítulo 52. Tiempo fuera
Kevin jugaba con el cabello de Briana que yacía acostada en su pecho, sintiendo los latidos de su corazón al mismo ritmo que él.
—Estar sin hacer nada me desespera, tener que confiar en un hechicero va en contra de mí —exclamó Kevin preocupado.
—Yo confiaba en Zulma, ella era como mi abuela; cuando era niña, ella me dejaba ayudarla, yo le buscaba hierbas y me quedaba maravillada cuando ella hacía magia, por supuesto yo lo intentaba, pero para mí era solo ligar hierbas y nada ocurría, le decí