Capítulo 34. Ya verás
Gerald alcanzó a Kevin y Baly le gruñó, ambos se transformaron en hombres.
—No puedes andar solo, toda la zona apesta a vampiros.
—Debiste quedarte a ayudar a las manadas.
—Allá está todo bajo control.
—Bueno, decidí buscar hacia acá, pensando que el vampiro por aquí escaparía por agua.
—Entiendo tu desesperación, no quisiera estar en tu lugar.
Gerald sorprendió a Kevin con la declaración.
—Apenas conociste a Rhian.
—Y ya es todo mi mundo, la diosa si que sabe jodernos —