Capítulo 33. Furia de lobos
Kevin y Gerald no podían transformarse dentro de la pequeña cueva, pero lograron salir ilesos y de inmediato dieron paso a sus lobos.
La lucha era una coreografía bien aprendida. Kevin y Gerald juntos una vez más se cubrían y mantenían a los enemigos raya, el sonido de vampiros romperse era chirriante y Kevin estaba desesperado por ver llegar a sus hombres.
Cientos de vampiros más aparecieron y los Alfas quedaron uno al lado del otro contra una muralla de piedra que hacía la cueva.
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