Ambos hermanos se dirigieron al garaje, donde el auto familiar los esperaba. Durante el trayecto, Aitana no podía evitar sentirse nerviosa. Tenía un nudo en el estómago pensando en cómo sería trabajar con Nick tan de cerca. Aunque había aceptado ser su novia, la idea de estar juntos en un entorno profesional añadía una nueva capa de complejidad a su relación. Pero a la vez, verlo todos los días la emocionaba.
Cuando llegaron a la empresa, Nick ya estaba allí, esperándola en la puerta con una