Capítulo 69 Desbordada.
Verónica se encaminó con rapidez por el pasillo de la clínica que era propiedad de su familia, su furia era tal que quería ahorcar a su hermana en ese preciso momento. Las paredes estaban pintadas de un blanco inmaculado, apenas interrumpido por cuadros de paisajes serenos, destinados a dar una sensación de calma a los pacientes. El piso de mármol brillaba bajo las luces fluorescentes, que emitían un zumbido casi imperceptible pero constante. A cada paso, el eco de sus tacones resonaba en el pa