Capítulo 48 Furiosa.
Verónica llegó al hospital terriblemente consternada, apenas su sobrino le informó sobre el estado de salud de Lautaro, todo su mundo se derrumbó, y lo expresó emitiendo un grito ahogado, cargado de dolor y tristeza apenas cortó el llamado.
Ni siquiera lo pensó tomó las llaves de su auto y se fue directamente al hospital.
_ ¡Por su culpa, Lautaro está muriendo! _ gritó con rabia mientras golpeaba el volante de su automóvil _ ¡M*ldita Julieta! El solo quería volver para complacerla a ella... ¡