Con la garantía de Esteban, entrar en el sistema nacional, sería bastante fácil.
Sin embargo, Simón sonrió ligeramente y dijo: —Señor Lozano, estoy acostumbrado a estar libre, además, tengo mis propias cosas que hacer, así que no deberías colocarme las cosas difíciles.
Esteban suspiró ligeramente y dijo: —La gente tiene sus propias aspiraciones, naturalmente, no te obligaré a nada, solo espero que siempre mantengas un corazón patriótico.
Simón frunció ligeramente el ceño, naturalmente entendió e