El subdirector general, al escuchar esto, inmediatamente le dijo a Belén: —Has sido despedida, espera a recibir la notificación para hacer los respectivos trámites.
Belén se quedó atónita, no podía creer que la hubieran despedido de esa injusta manera.
Después de un momento, preguntó ansiosamente: —¿Por qué me despiden? No he hecho nada malo.
—Haber ofendido al señor Navarro ya es un gran grave error, — dijo Hermenegildo sin piedad.
Belén, llena de injusticias, se le llenaron los ojos de grandes